Extracto noticia publicada en
http://www.eurovision-spain.com/
Una sueca conocida por hacer coros a otros eurovisivos como la Nilsson, representó a Estonia en Tallinn 2002. Sahlene salió muy sexy con un traje que parecía hecho añicos antes de ponérselo. La canción “Runaway” estaba entre las candidatas para alzarse con la victoria, y casi lo consigue porque fue tercera con 111 puntos. Merecía incluso haber quedado por delante de la insulsa Ira Losco que representó a Malta y los jurados enloquecieron dándole puntos, hasta 164, casi adelanta al número de transformismo que hizo la letona Marie N. En fin, fue un año donde también destacaron las mujeres con garra, con números visuales y temas bien distintos.
Entre esos números vistosos, una de nuestras mejores representantes en la historia de Eurovisión fue Rosa. El “Europe Living’s a Celebration” se hizo un clásico desde que lo parieron en la Primera edición de OT. Esa edición que movió a las masas y benefició en mucho al Festival de Eurovisión de capa caída en nuestro país desde hacía más de dos décadas. A pesar de las críticas, con todo lo que conllevaba de fenómeno social y demás zarandajas, esa jovencita granadina enamoró a los españoles. Se le pidió lo máximo, y cantó con garra y una voz de estruendo, pero como se le pedía tanto y tanto, la victoria, la chica se vio envuelta en una madeja difícil de superar. Sólo fue séptima con 81 puntos, mucho más de lo conseguido por otros cantantes que se creen divos, pero supo a derrota por la parafernalia que Televisión Española montó, la publicidad y el ansia de un triunfo que se daba por sentado antes incluso que la propiaRosa pudiese pronunciarse al respecto. Y el bajón posteurovisivo le costó mucho a la genial intérprete que tuvo que renovarse, salir de mogollón, tomarse un descanso, y volver a renacer con éxito. Ahora dice que se siente ella misma, aunque creo que como a Massiel siempre se la asociará al fenómeno eurovisivo porque la sobrepasa, es inevitable. El público lo ha querido así.
[...]
AQUI PARA LEER MAS